Bomba hormonal
Después de consultar privadamente a diferentes profesionales de la salud, todos coinciden en que ninguno daría a una hija la píldora poscoital porque se trata de una bomba hormonal de cuyas consecuencias nadie está seguro. De hecho, actúa como un raspado químico de la matriz cuando, en la mayoría de los casos, realmente no se habría llegado a la implantación y por tanto el sangrado sería totalmente innecesario. No se puede agredir de forma más grosera a un organismo en formación como es el de una adolescente, cuyos órganos sexuales están comenzando a madurar. Realmente, con esta decisión ¿están a favor o en contra de la mujer?
Fuente de la noticia: abc.es
